Nadie va a leer esto, porque esta casa de letras se llenó de telarañas, igual que mi novela, aquella con la que un día soñé que los sueños a mí se me podían cumplir.
...Hoy ya ni siquiera duermo por las noches, me cansé de soñar, me cansé de recibir golpes cada vez que intentaba salir, porque quizá soy muy cobarde, o quizá la vida que me ha tocado vivir es muy dura, el caso es que ya no puedo más, y camino con pasos cortos, muy cortos, porque me da miedo hasta respirar...
...Hoy ya ni siquiera duermo por las noches, me cansé de soñar, me cansé de recibir golpes cada vez que intentaba salir, porque quizá soy muy cobarde, o quizá la vida que me ha tocado vivir es muy dura, el caso es que ya no puedo más, y camino con pasos cortos, muy cortos, porque me da miedo hasta respirar...
Es que la vida entera se llena de polvo, de residuos de sueños rotos, de intentos y fracasos; la vida se te llena de lágrimas caducas y al final, el camino se convierte en un mar y te das cuenta de que nunca aprendiste a nadar, estabas tan ocupada intentando cumplir sueños, intentando ser feliz, que no aprendiste a esquivar golpes... y la vida golpea duro... y te hunde.
... hoy no sé si puedo seguir flotando en el mar... no sé si estoy a punto de hundirme... no sé si me ha ganado el fracaso.
...Solo sé que hoy me he levantado sintiendome más hundida que nunca y por más que le ría al espejo, por más que diga que todo está bien, esta tristeza no se va.
...Solo sé que hoy me he levantado sintiendome más hundida que nunca y por más que le ría al espejo, por más que diga que todo está bien, esta tristeza no se va.